Se acabo lo que se daba…


Se acabó lo que se daba. Terminó. Ya no más…

Hace unos días el Mercury Grand Marquis ’92 comenzó su andar desde Chapel Hill, NC. Antes de terminar la calle Franklin entré en una estación ESSO para revisar las gomas. Iban a ser cinco horas en la ruta y quería estar seguro de que todo iba a salir bien. El personaje que me ayudó con el control del aire tenía un inconfundible acento sureño, el mismo que me costaba desifrar a mi llegada hace dos años. Seguramene no va a ser la última vez que lo voy a escuchar. Sin embargo, en ese momeno, escuchar ese acento fue como cerrar el dibujo de un círculo.

El auto, a pesar de lo viejo que está, me logró transportar hasta Washington DC donde estoy a capa y espada entramando entrevistas y repartiendo curriculums para trabajar en lo que me gusta.

“Chau, chau, adiós…”: los últimos días en Chapel Hill fueron un poco tediosos. Cuando uno esta terminando una etapa tiene la cabeza en la próxima etapa. Mientras uno estudia para los finales tiene en la cabeza preguntas como, conseguiré trabajo en USA? Dónde viviré? Cuál es la mejor forma de mudarse? Tendría que volver a Argentina? Pero todo salió bien. Aprobé todo y me gradué; una maestría en planificación urbana (UNC) y dos certificados (uno de Duke y otro de UNC) sobre desarrollo internacional y resolución de conflictos respectivamente. La materia que me tuvo mas preocupado fue Public Investment Theory. Creo que nunca estudié tanto para un final…y “mas aun” nunca tuve tanto “caprex”[1] antes de ese examen. Pero se sacó pecho, mire a la tribuna, salude como el Diego y terminé con esa materia que fue una mezlca de mazoquismo y apredizaje.

“M’ hijo el do’tor”: Mis viejos, Silvia y Héctor, llegaron al aeropuerto de Raleigh/Durham (RDU) un mediodía para ver como se graduaba el nene. Debo confesar que tenía miedo de que mis viejos se aburrieran en Chapel Hill. Pero para ser sinceros, en los tres días que estuvieron no paramos de hacer cosas. Conocieron a casi todas las personas que mas quiero y con las que compartí estos dos años. Fueron a la graduación de UNC y a la de Duke. Comieron comida sureña en uno de los mejores restaurants de Durham con mis amigos, visitaron casi todo el campus de UNC y creo que precivieron que a pesar de las dificultades de adaptación con los gringos me hice de muchos y muy buenos amigos.

La graduación de UNC fue desopilante. Lamentablemente no tengo mucho espacio para explicar, pero Garrett Davis (quien fue elegido como “speaker” y que tiene un manejo de la escena nunca vista antes) hizo una presentación con power point burlandose de todo el mundo que fue digna de un show de Enrique Pinti. La graduación de Duke en cambio fue aburrida y con un tinte elitista…bien a lo Duke. Dejo algunas fotos de esos días para que chusmeen.

“Una vez mas…”:  y un buen día llegué a DC. La primera semana fue un poco caótica porque me tuve que mudar dos veces. Pero finalmente me establecí en el departamento de Nicolás (uno de los colombiches con quien compartí el siempre recordado verano pasado). Aquí estoy, haciendo llamados, enviando CVs, recibiendo la ayuda de muchos y la indiferencia de otros (que no son tantos, pero a veces duele). Los argentinos tendemos a ayudar siempre cuando estamos afuera. Eso hay que reconocerlo. Pero siempre hay algunos arrogantes (en especial hombres) que piensan que lograron todo cuando en realidad tienen puestos mediocres y te dan consejos que en realidad ocultan sus frustraciones y lo patético que son sus vidas. Yo ya lo aprendí hace dos años cuando sucedió lo de la beca del Rotary: hay que tener paciencia. Mucha. Siempre hay un momento que todo cambia y cuando eso sucede hay que estar preparado. Yo me entiendo…muchos me entienden…

Antes del punto final, quiero decir que voy a extrañar al Mercury Grand Marquis del ’92. Esa extraña mole de hierro que me transportó en este último año entre Durham, Chapel Hill y Raleigh. Fue el primer auto que me compré en mi vida y a pesar de sus años lo único que me brindó fue satisfacciones. Hoy lo vendí en un suburbio en Maryland a un jugador de fútbol americano universitario. Veremos cual será el próximo auto. Por ahora me tomo el subte…

Chau y recuerden, como dice un amigo que esta en Barcelona, que “no por mucho madrugar…se ve a la vaca en camisón”…

Abrazo de gol!

yo 

Pd: “do you wanna party Ada???????…..”


[1] Caprex viene del latin: CAGAZO PRE EXAMEN!

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