Sensaciones de un Festival Verde


Quisiera dejarles algunas impresiones acerca de dos documentales
(“Climate of Change” y “Food Inc.”) que vi este fin de semana en el Green Film Fest de Buenos Aires. Ojalá puedan ver estas pelis!

Climate of Change

“Si
tienes un plan para un año siembra maíz, si tienes un plan para 10 años
planta un árbol pero si tienes un plan para toda la vida educa a las
próximas generaciones”
. En este proverbio chino monsieur
Sena se apoya para enseñarle a los niños de Togo a sembrar árboles y a
cocinar con hornos solares a toda una comunidad. Esta es solo una de las
frases que te quedan impregnadas en la mente durante el film “Climate
of Change” del director Brian Hill. El documental tiene la maravillosa
idea de utilizar la poesía de Simon Armitage para concientizar lo que
los humanos le hacemos al planeta. Pero lejos de ser un documental de
denuncia o un film para lloriquear acerca de la torpeza ambiental de los
humanos, Hill hace foco en aquellos personajes que no se dejan llevar
por la abulia y accionan en consecuencia.

“Stop mourning”
(algo así como “para de lloriquear que no semurió nadie”) espeta una
empresaria británica que desarrolló una empresa de comunicaciones
enfocada en el medio ambiente. Una activista vestida de entrepreneur
que no se da por vencida y organiza eventos empresarios para
concientizar que puede hacer cada uno en el día a día para no dañar mas
elmedio ambiente. El mismo activismo que muestra Sep, un habitante de
Papua Nueva Guinea donde su comunidad practica de manera sostenible la
tala de determinados árboles de un bosque para las necesidades
comunitarias. El sentido de pertenencia y responsabilidad será
trascendental entre las generaciones de su comunidad.

El film conmueve con la historia de un granjero que le dice no a las grandes mineras que quieren comprar supropiedad. “Usted es una isla y nosotros el océano” le
advierten. Es cierto, desde su rancho se puede ver la decapitación de
los Montes Apalaches en West Virginia por la minería de cielo abierto.
Esta situación es la que como espectador me generó una urticaria en el
alma. Principalmente por haber vivido cerca de aquellos montes y en
segundo lugar porque pone de manifiesto la necesidad de haber tenido la
Ley de Glaciares mucho antes. Pero volvamos al film, Hill desarrolla en
su documental como la comunidades que viven cerca de los Apalaches
logran organizar cierto poder de lobby en Washington y presionar a los
representantes para poner en la agenda el tema.

“Nosotros somos los inquilinos del mundo, no somos sus dueños”
aclama Pooshkar, un niño de la India que no tiene mas de 12 años pero
le saca años luz a la mayoría de adultos en cuanto a la información
medio ambiental que posee y en su capacidad inagotable para accionar
diferentes emprendimientos ambientales con sus compañeros de colegio.
Parece un adulto atrapado en un cuerpo de preadolescente que repite un
dicho indio fácil y directo que lo vas masticando en la mente cuando se
termina el film:  “si intentas, intentas,intentas y sigues intentando en algún momento sucede algo”.

“Climate
of Change” es verdaderamente una obra maestra que no cae en
emotividades y lloriqueos inútiles. Un film esperanzador que da cuenta
del poder que tiene cada uno de nosotros para que las cosas cambien. De
ahí viene el juego de palabras del titulo del film. Hay que angustiarse
menos, hay que actuar mas.

Food Inc.

Robert
Kennel plantea este film como una forma de dar cuenta acerca de lo que
hay detrás de la industria de la alimentación en los Estados Unidos. No
solo se focaliza en lo que hace la industria para producir mas a un bajo
costo sino también en sus consecuencias en los seres humanos. Así
aparecen casos de escherichiacoli que pueden ser explicados por la
utilización de maíz en la alimentación de vacunos o porcinos. Las
muertes de niños por esta bacteria es sólo uno de los resultados de la
“ingeniería de alimentos”. Las empresas sacan del mercado los productos
infectados una vez que ya se sabe que existen las victimas, pero los
controles previos son absolutamente insuficientes (Vg.Tyson).

Pero
Kennel no se queda en los temas que la industria alimenticia detentan
contra la salud publica sino que va mas allá. Para el director es
necesario focalizar en el poderío de ésta industria que esparce miedo a
lo largo y a lo ancho del país. La industria alimenticia tiene tanto
poder que puede conseguir subsidios tan grandes que hacen que un brócoli
en un supermercado sea mas caro que una hamburguesa en Mc Donald’s.
Como consecuencia las familias mas empobrecidas se alimentan con dietas
hipercalóricas, generando así generaciones de obesos con problemas que
acarrean una gran cantidad de enfermos.

El poder de
estas empresas llega a límites inimaginables. Por ejemplo, el documental
muestra que la legislación acerca organismos genéticamente modificados
permite a empresas como Monsanto justificar persecuciones a productores
ya que la regulación de patentes hace que cada grano de soja le
pertenezca a la firma y no al productor.

En otro caso,
Kennel muestra como una gran productora de fiambres, Smithfield, es
capaz de establecerse en Estados (Vg. North Carolina) donde no existe el
derecho a sindicalizarse. Esto le permite a la empresa contratar mano
de obra barata de los inmigrantes ilegales y generar un recambio de
personal cuando lo sienta necesario a través de denunciar a sus propios
empleados ante las autoridades de migraciones.

Lo  mas
ridículo y patético que el film muestra son las imágenes de un juicio
donde una de las conductoras de televisión mas populares de Estados
Unidos (Oprah Winfrey) es procesada por opinar en contra de determinada
marca de hamburguesas en su programa. Estados como Colorado detentan
leyes que no permiten criticar alimentos por que hay regulaciones
especiales para proteger a los feed lots y a su forma de producción poco
controlada. No hace falta decir que Winfrey gasto 6 millones de dólares
para poder ganar el juicio, dinero que pequeños productores no tienen
para afrontar sus propios procesamientos…

El film es
prolijo y da como esperanza determinados emprendimientos de alimentación
orgánica que son económicamente rentables para su productores y sanos
para los consumidores. Así muestra como determinados productores de
alimentos orgánicos son buscados por Wal Mart (el diablo de los
supermercados) para vender en sus góndolas lo que el público demanda
cada vez mas.

Es así como Kennel muestra que este
supuesto poderío de la industria es un castillo de naipes que puede caer
si cada uno de los que compone la demanda de alimentos se concientiza
acerca de lo que esta sucediendo con los productos que consume. La
demanda somos cada uno de nosotros.

 

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