25


En esa media mañana me encontré en Plaza de Mayo con una multitud de gente que esperaba la salida de alguién al balcón de la Rosada. De repente, escuché que la juventud radical y la juventud peronista gritaban a coro “ a dónde está, que no se ve, la juventud de la UCeDe…” La gente que esperaba ahí estaba ansiosa pero con total convicción.

Ahora que me doy cuenta, yo solo tenía nueve años. Esa mañana, en mi casa, mi papá la miró a mi mamá y le dijo “tenemos que ir”. Nos subieron a mi y a mi hermano al auto y fui participe de algo que realmente me impactó. La gente iba a Plaza de Mayo para defender la democracia, a detener un levantamiento en Campo de Mayo en medio de Semana Santa. Nada mas, ni nada menos. Que hoy nos parezca ridículo es quizá producto de que la consolidación de un régimen democrático se ha concretado. Alfonsín ese día habló dos veces. Yo sólo estuve en la primera. Hasta recuerdo que vi o imaginé que me saludaba desde el balcón, o saludaba al sector donde estabamos. Había tanta gente que es imposible saberlo, yo estaba en los hombros de mi viejo que junto a mi mamá estaban convencidos que mi hermano y yo teníamos que ser participes de eso.

Del 30 de octubre del ’83 no conservo recuerdos lamentablemente porque era muy chico. Pero si tengo pantallazos del 10 de diciembre de ese mismo año porque vi otra cosa que me impactó. Con solo 5 años, no entendía porque mi mamá, mi protectora, lloraba. Creo haber preguntado por qué estaba triste mirando al televisor. Mi hermano me llevó al jardín me sentó en un escalón de un pasillo que da a un alero y como pudo me explicó que en realidad mi mamá estaba feliz. No se por qué, pero lo recuerdo. Mucho tiempo después me di cuenta lo que significaba para mis viejos salir de los años de plomo y tener, aunque sea por un tiempo, la esperanza de que todo iba a cambiar para mejor.

El gobierno de Alfonsín tuvo sus cosas buenas, como malas. Tuvo aciertos y errores. Tengo algunos recuerdos de la época. Recuerdo los billetes de los australes (que fueron sumando ceros a lo largo del tiempo), recuerdo a Caputo en un debate con Saadi por el Beagle, recuerdo polémicas de amigos de mis viejos en asados acerca de la ley del divorcio, recuerdo a Eduardo Menem impidiendo a Terragno privatizar Aerolíneas Argentinas, recuerdo a la perfección estar en la hora de inglés jugando al fútbol con los pocos compañeros que iban al colegio los días de los paros generales de Ubaldini, obviamente recuerdo el mundial ’86 y recuerdo a mi vieja explicandome lo que había pasado en el Proceso y porque debían ser enjuiciados los militares.

Pero lo que mas recuerdo era esa sensación de que había que defender lo que se había obtenido entre todos. Había que salir a la calle y hacerle el aguante al gobierno, no importaba de que color político fuera. La democracia no se negociaba por nada a pesar que estuvieran agazapados muchos para fracturarla otra vez. Alfonsín nos dejó eso, que no es poco…hasta la juventud de la UCeDe llegó esa mañana a Plaza de Mayo…

Twitter: @martinkunik

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: